REPORTAJES
Ex comerciante descubrió que lo suyo era sanar
LA CIENCIA NO RECONOCIDA DE CURAR POR MEDIO DE LA ENERGÍA
LA CIENCIA NO RECONOCIDA DE CURAR POR MEDIO DE LA ENERGÍA
por Pilar González,
periodista
Darse cuenta que la verdadera vocación que se tiene en la vida es sanar a los demás, percibiendo desde el alma de una persona lo que la aqueja con sólo mirarla o poner sus manos cerca de su cuerpo, es lo que le sucedió a Mariano González un destacado comerciante del antiguo comercio curicano. En el último tiempo se le recuerda por su fábrica de pasteles, negocio que durante años fue su sustento económico, pero el que paulatina y sorprendentemente cambió por una camilla para hacer reiki, entre otras terapias alternativas a la medicina tradicional a las que ahora se dedica.
Esta tardía pero gratificante faceta para Don Mariano comenzó cuando tenía 65 años en el año 2000 y cansado del trabajo en el comercio- ámbito en que se destacó al punto de ser presidente del gremio a nivel local y dirigente nacional de la Confederación Nacional de Comercio Detallista y Turismo de Chile - se dio cuenta que había algo que no estaba concluido en su vida. Desde ahí y después de asumir que su deseo siempre fue ser médico, se inscribió en un Instituto de Santiago para aprender la técnica del reiki ( sanación de enfermedades tanto síquicas como físicas por medio de la energía), obteniendo los dos niveles y la maestría en Buenos Aires. Su afición e interés por el tema lo llevaron a iniciarse en otras terapias como la iriología, (diagnóstico médico a través del iris), la digitopuntura (masajes en zonas específicas del cuerpo), la radiestesia (medición del aura) y las flores de Bach (preparaciones curativas de acuerdo a un test sicológico).
Según cuenta, fue un maestro de la India que veía y detectaba enfermedades por el aura, la primera persona que lo motivó a descubrir su verdadera vocación:
“A mi edad puedo correr, hacer mucho ejercicio, estoy vital tengo una salud privilegiada, aunque mi historia es distinta porque desde que nací hasta los ocho años estuve desahuciado dos veces por una junta de médicos, los que no dieron ni un voto por mi vida. Un profesor Indio dedicado a la radiestesia detectó en mi aura, sin que yo le contara nada de mi infancia, que yo había estado a las puertas de la muerte, pero que me había salvado porque mi objetivo esencial en esta vida era de ser sanador”. Fueron esas palabras las que lo impulsaron a estudiar, volcándose por entero en la terapia natural.
En su casa ubicada en villa Santa Laura del Boldo y en compañía de su esposa, recibe a cientos de personas recomendadas por datos que se dan entre conocidos, los que llegan diariamente a su consulta, en su mayoría con fuertes depresiones y algunas enfermedades físicas. Al entrar lo primero que hace es medir el aura del visitante como una forma de prepararlo para la sesión de reiki o para el tratamiento de las flores de Bach. Basta una meditación de algunos segundos, una posición de manos y es capaz de distinguir los chakras (puntos de energía en movimiento que tienen que ver con la personalidad del individuo y que si están tapados pueden llegar a transformarse en enfermedades) que están obstruidos y que impiden la armonización. Para él la energía es vital y la traspasa al que la necesita, dando paso a la sanación, la que sucede una vez que la persona descubre la causa emocional que lo llevó a enfermarse, ya que según manifiesta González todo se origina en el alma.
Entre sus clientes figuran algunos médicos que según confidencia don Mariano, llegan horas antes de tener que hacer alguna intervención quirúrgica, pero habitualmente son personas comunes y corrientes las que por la suma de 5 mil pesos, obtienen cualquiera de los tratamientos.
Una de sus pacientes es Carmen Toledo, quien lleva casi un año con reiki y flores de Bach. Su problema era grave ya que había pasado por varios médicos sin encontrar solución. Estuvo internada varias veces en la Unidad de Cuidados Intensivo de la Clínica Alemana donde le diagnosticaron entre otras cosas una meningitis viral. Con fuertes dolores de cabeza que no la dejaban dormir, producto de unos quistes en el cerebro, llegó un día a visitar a Mariano González, a quien agradece porque dice que le cambió y le salvó la vida. “ Por un amigo lo encontré, mi estado era deplorable me encontraba sumida en una depresión, y al cabo de unos meses recuperé mi salud tanto sicológica. Aunque no he dejado los remedios tradicionales los he disminuido bastante y me siento como nueva, muy bien”, relata.
Así como ella hay otros que padecen continuas dolencias o enfermedades infecciosas las que han sido curadas con éxito. Como el caso de una señora que tenía problemas a la garganta y que se sanó con pastillas de homeopatía de 700 pesos cada frasco, después de haber consumido antibióticos con costos altísimos que no le dieron resultados. “Lo que hace Don Mariano es darnos un aporte energético, ayudándonos a abrir las chakras. Yo tuve un accidente a la columna vertebral y no he tenido necesidad de tratarme con traumatólogos, me he mejorado y me ha servido bastante”, cuenta otro paciente, Luis Muñoz Rojas.
En este sentido uno de los temas que Mariano González promueve, al igual que otros terapeutas, es la necesidad de que este tipo de medicina sea reconocida por el Ministerio de Salud, situación que está siendo gestionada por el gobierno, pero con algunos inconvenientes como la supervisión por la que tienen que pasar los terapeutas holísticos, la que tiene un alto valor para los interesados, condición que Mariano González califica como bastante onerosa y burocrática. “El Ministerio de Salud está en la marcha de certificar a la medicina holística, de hecho hay un decreto que desde junio de 2005 nos incorpora al sistema de salud público de Chile, pero para hacerlo efectivo nosotros tenemos que pagar cerca de 2 millones de pesos por concepto de supervisión, lo que no debiera ser porque si reconocen que las terapias naturales son complementarias a la medicina no tendría porque haber un pago tan alto por ello, tomando en cuenta que de esa forma disminuirían notablemente los recursos destinados a salud ”, sostuvo.
Esta tardía pero gratificante faceta para Don Mariano comenzó cuando tenía 65 años en el año 2000 y cansado del trabajo en el comercio- ámbito en que se destacó al punto de ser presidente del gremio a nivel local y dirigente nacional de la Confederación Nacional de Comercio Detallista y Turismo de Chile - se dio cuenta que había algo que no estaba concluido en su vida. Desde ahí y después de asumir que su deseo siempre fue ser médico, se inscribió en un Instituto de Santiago para aprender la técnica del reiki ( sanación de enfermedades tanto síquicas como físicas por medio de la energía), obteniendo los dos niveles y la maestría en Buenos Aires. Su afición e interés por el tema lo llevaron a iniciarse en otras terapias como la iriología, (diagnóstico médico a través del iris), la digitopuntura (masajes en zonas específicas del cuerpo), la radiestesia (medición del aura) y las flores de Bach (preparaciones curativas de acuerdo a un test sicológico).
Según cuenta, fue un maestro de la India que veía y detectaba enfermedades por el aura, la primera persona que lo motivó a descubrir su verdadera vocación:
“A mi edad puedo correr, hacer mucho ejercicio, estoy vital tengo una salud privilegiada, aunque mi historia es distinta porque desde que nací hasta los ocho años estuve desahuciado dos veces por una junta de médicos, los que no dieron ni un voto por mi vida. Un profesor Indio dedicado a la radiestesia detectó en mi aura, sin que yo le contara nada de mi infancia, que yo había estado a las puertas de la muerte, pero que me había salvado porque mi objetivo esencial en esta vida era de ser sanador”. Fueron esas palabras las que lo impulsaron a estudiar, volcándose por entero en la terapia natural.
En su casa ubicada en villa Santa Laura del Boldo y en compañía de su esposa, recibe a cientos de personas recomendadas por datos que se dan entre conocidos, los que llegan diariamente a su consulta, en su mayoría con fuertes depresiones y algunas enfermedades físicas. Al entrar lo primero que hace es medir el aura del visitante como una forma de prepararlo para la sesión de reiki o para el tratamiento de las flores de Bach. Basta una meditación de algunos segundos, una posición de manos y es capaz de distinguir los chakras (puntos de energía en movimiento que tienen que ver con la personalidad del individuo y que si están tapados pueden llegar a transformarse en enfermedades) que están obstruidos y que impiden la armonización. Para él la energía es vital y la traspasa al que la necesita, dando paso a la sanación, la que sucede una vez que la persona descubre la causa emocional que lo llevó a enfermarse, ya que según manifiesta González todo se origina en el alma.
Entre sus clientes figuran algunos médicos que según confidencia don Mariano, llegan horas antes de tener que hacer alguna intervención quirúrgica, pero habitualmente son personas comunes y corrientes las que por la suma de 5 mil pesos, obtienen cualquiera de los tratamientos.
Una de sus pacientes es Carmen Toledo, quien lleva casi un año con reiki y flores de Bach. Su problema era grave ya que había pasado por varios médicos sin encontrar solución. Estuvo internada varias veces en la Unidad de Cuidados Intensivo de la Clínica Alemana donde le diagnosticaron entre otras cosas una meningitis viral. Con fuertes dolores de cabeza que no la dejaban dormir, producto de unos quistes en el cerebro, llegó un día a visitar a Mariano González, a quien agradece porque dice que le cambió y le salvó la vida. “ Por un amigo lo encontré, mi estado era deplorable me encontraba sumida en una depresión, y al cabo de unos meses recuperé mi salud tanto sicológica. Aunque no he dejado los remedios tradicionales los he disminuido bastante y me siento como nueva, muy bien”, relata.
Así como ella hay otros que padecen continuas dolencias o enfermedades infecciosas las que han sido curadas con éxito. Como el caso de una señora que tenía problemas a la garganta y que se sanó con pastillas de homeopatía de 700 pesos cada frasco, después de haber consumido antibióticos con costos altísimos que no le dieron resultados. “Lo que hace Don Mariano es darnos un aporte energético, ayudándonos a abrir las chakras. Yo tuve un accidente a la columna vertebral y no he tenido necesidad de tratarme con traumatólogos, me he mejorado y me ha servido bastante”, cuenta otro paciente, Luis Muñoz Rojas.
En este sentido uno de los temas que Mariano González promueve, al igual que otros terapeutas, es la necesidad de que este tipo de medicina sea reconocida por el Ministerio de Salud, situación que está siendo gestionada por el gobierno, pero con algunos inconvenientes como la supervisión por la que tienen que pasar los terapeutas holísticos, la que tiene un alto valor para los interesados, condición que Mariano González califica como bastante onerosa y burocrática. “El Ministerio de Salud está en la marcha de certificar a la medicina holística, de hecho hay un decreto que desde junio de 2005 nos incorpora al sistema de salud público de Chile, pero para hacerlo efectivo nosotros tenemos que pagar cerca de 2 millones de pesos por concepto de supervisión, lo que no debiera ser porque si reconocen que las terapias naturales son complementarias a la medicina no tendría porque haber un pago tan alto por ello, tomando en cuenta que de esa forma disminuirían notablemente los recursos destinados a salud ”, sostuvo.
Pilar González Langlois (1974). Periodista y reconocida gestora cultural independiente, destacando como una de las personalidades ligadas a la cultura local y regional desde fines de los '90. Fundadora de la ya, legendaria Agrupación Cultural "Francisco Villota", entidad que destaca por el importante legado literario y artístico que marcó una época en la ciudad de Curicó. También ha desempeñado su labor periodística en medios como EL Mercurio y El mostrador. Actualmente sigue ligada a la gestión cultural.

